Ya no quiero viajar más para escapar

Ya no quiero viajar mas para escapar

Cuando oigo de compañeros, familiares y amigos que quieren renunciar o ya renunciaron para viajar por el mundo me alegro pero al mismo tiempo me preocupo.

Yo renuncié en el 2014 para vivir en Dinamarca pero paradójicamente la insatisfacción seguía ahí. Esta vez no era como cuando me fui a vivir a Londres a aprender inglés o viví en Corea para reencontrarme con la que era mi novia. No, esta vez era una huida de la realidad.

Después de enfrentar el mundo laboral y darme cuenta que no cumplía mis equivocadas expectativas  lo que hice fue evitarlo encontrando una beca de estudio en otro país.

Y así me fui, importándome nada el programa académico que empezaba y contento de volver a un ambiente internacional de fiesta y gente joven con las mismas ganas de comerse el mundo pero no siempre dispuestos a intercambiar el precio que eso implica.

Pero tarde que temprano la realidad lo golpea a uno en la cara. Y la cachetada fue doble. Primero mi trabajo de práctica en el penúltimo semestre de mi maestría.

Ser empleado era lo mismo allá o en cualquier lugar del mundo: un jefe, unas normas, un código de conducta, un costo y unos beneficios. Uno como empleado acepta el contrato laboral para acceder a los beneficios a cambio del costo que uno tiene que pagar.

A mayor responsabilidad más estrés; entre más fácil el trabajo, más aburrido se hace. En todo lado es igual.

Pero por alguna fantasía yo buscaba algo así como un trabajo de mucha responsabilidad con cero estrés, que además no fuera tan difícil y me permitiera aprender constantemente. En otras palabras, yo buscaba un unicornio rosado.

La segunda cachetada fue la tesis. Había decidido irme a viajar en mi último semestre y a pesar de que el programa nunca fue la razón por la que me fui a Dinamarca, debía cerrar un ciclo y responder ante el otorgante de la beca. Paré mi viaje por un tiempo para acabar forzadamente lo que había empezado y escribí mi tesis en menos de un mes.

Unas expectativas más reales del viaje

Ya no quiero viajar mas para escapar

Una tarde de hiking en Corea

Cuando decidí empezar mi viaje como voluntario estaba igualmente romantizado. Me creía Indiana Jones, me compré el sombrero y salí en busca de aventura.

Aprender surf aun cuando no me gusta la playa ni el calor; aprender permacultura cuando la idea de vivir en ‘lo salvaje’ rodeado de insectos me incomoda y hacer autostop en Albania donde un pasaje de bus no vale casi nada.

Estaba fascinado con una imagen que no era la mía y poco a poco fui dando cuenta de eso.  Dormir y despertar con cucarachas, estar a temperatura bajo cero sin calefacción ni agua caliente o convivir con gente que no tiene nada en común contigo; estaba viviendo el costo de mi travesía.

Aun así uno continúa. Espera uno ingenuamente que ese lugar maravilloso y completa felicidad lleguen de repente. El lugar con el clima ideal, la gente perfecta y el trabajo justo. Diversión, aprendizaje y descanso, nada más que pedir.

Lo que parece una cura a nuestros problemas

ya no quiero viajar más

En la montaña Muak en Seúl, Corea

Lo anterior es explicado mejor en un extracto que encontré en el blog “One Mile at a time” escrito por un tal DJ y que he traducido:

Entre más lugares veas, más cosas te van a gustar pero ningún lugar las tendrá todas. De hecho, cada lugar tiene cada vez un menor porcentaje de las cosas que amas. Esto te motiva, incluso inconscientemente, a seguir buscando por un lugar que aunque no es perfecto (pues sabemos que eso no existe), sea el “justo para ti”.

Sin embargo, entre más te mueves y experimentas, las probabilidades de encontrar “un lugar justo para ti” se vuelven más pequeñas, no más amplias. Por lo que sigues buscando y se vuelve un círculo que empeora con la búsqueda.

Entre más lo haces, es más grande el número y la diversidad de las relaciones que tendrás. Pero entre más gente conoces, más difuso es tu tiempo con cualquiera de ellas. Y como toda esta gente no puede viajar contigo, se vuelve más y más difícil cultivar relaciones de largo plazo.

No obstante, sigues viajando y sigues conociendo gente fabulosa y se siente satisfactorio pero eventualmente los extrañas a todos y muchos tampoco se han olvidado de ti.

Entonces decides quedarte en algún lugar el tiempo suficiente para echar raíces y cultivar relaciones más fuertes pero esta gente nunca sabrá lo que sabes o verán lo que has visto, y siempre sentirás un toque de soledad y querrás contarles historias en mayor medida en la que ellas quieren oírlas. 

Esto empeora a medida que más viajas pero el viaje siempre parecerá ser la cura…  por lo menos por un tiempo.

Pero la cura no es el viaje, es más bien como una luz que alumbra el camino para que uno se haga cargo de lo que se tenga que hacer. Se enfrente a sus demonios o utilice los aprendizajes de una forma práctica… para que uno continúe avanzando en nuestra propia realidad.

De regreso a mi país

Ya no quiero viajar mas para escapar

Vuelo de regreso a casa

Luego de un año de estar viajando como voluntario, ya no quería viajar más. Ya estaba cansado de dormir en el mismo cuarto con otras personas, limpiar baños a cambio de acomodación y comida, y tener las mismas conversaciones una y otra vez con viajeros que iban y que venían.

Me hacía falta mi familia y mis amigos. La salud física y mental ya me estaba pasando cuenta de cobro y además mi propósito de viaje ya lo había cumplido hace rato. Lo que estaba haciendo era quemando tiempo y escapando de no sé qué.

Y no, tampoco fue por el dinero. Afortunadamente sólo me gasté un poquito más de la mitad de lo que había ahorrado para el viaje.

Si hay algo que he aprendido durante este tiempo por fuera del país es que no necesito viajar para aprender  y que no tengo que ser voluntario para contribuir. Que me gusta la comodidad de mi propio espacio y la rutina que me permita avanzar en mis objetivos.

Que la soledad puede ser mi mejor o mi peor compañía y que a pesar de cualquier cosa mala que me ha pasado o pueda pasar, sigo y seguiré siendo afortunado.

Que tu viaje no sea un escape sino una búsqueda

Ya no quiero viajar mas para escapar

Con mamá en Colombia después de tanto tiempo

Te puedes estar preguntando si me arrepiento de viajar, de renunciar en el 2014 a mi trabajo para irme a estudiar y vivir en Dinamarca y luego de renunciar a mi ciudadanía danesa en el 2016 para irme a viajar como voluntario por diferentes países del mundo.

Y mi respuesta es no.

Tuve que vivir en 8 países en el transcurso de un año para darme cuenta que la solución a mis problemas no estaba en otro lado sino en mí mismo. Cada una de esas experiencias me ha  hecho quien soy en estos momentos: más agradecido, más conciente de quien soy y lo que quiero.

Te dejo con este extracto de Miranda Ward en su artículo para Matador Network

“Viajar es un estado de mente, una forma de revisar nuestras perspectivas del mundo y de nosotros mismos, de explorar y de mirar. Pero nunca es la respuesta a todos nuestros problemas, nunca un método de eliminar ansiedades y a cierto punto esto mismo siempre será decepcionante.

Y por eso viajamos o por eso deberíamos. No para olvidar nuestras preocupaciones, las cuales nos siguen a todo lado, sino para estar en otro lugar. Para existir como siempre; pero para existir en alrededores diferentes. Lo que pasa después de eso, nunca lo podemos predecir.”

 

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Acerca de David

Asesoro a personas a viajar becadas y a tener experiencias internacionales. Lo hago mientras que escribo sobre los viajes, la vida y las oportunidades que están ahí afuera.


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18 ideas sobre “Ya no quiero viajar más para escapar

  • Jeimmy Lopez

    Hola David,

    Muy interesante tu articulo y más porque lo dice alguien que ya ha experimentado diferentes formas de viajar, llegaste a una conclusión que puede ser muy diferente a lo que la mayoría de los viajeros piensan pero que demuestra que no todos sentimos lo mismo cuando viajamos así tengamos un propósito similar. Gracias por compartirnos tus opiniones.

    • David Autor

      Hola Jeimmy, gracias por el mensaje. Yo creo que todo es de ciclos y los viajes también llegan a un final. Cada viaje es un nuevo comienzo que terminará en algun momento. Lo importante es que tengamos la determinación para empezarlo y sepamos cuando terminarlo. Abrazos!!

  • ktadelinaCO

    Excelente artículo, David. Me identifiqué, me inspiré, me conmoví, comprendí que no se necesito viajar para aprender y no tienes que ser voluntario para contribuir. Además, recordé que la conclusión a la que yo llegué, después de anhelar tanto el poder Escapar, huir, marchar de casa, era que “estaba buscando afuera algo que no había encontrado adentro”. Un abrazo y GRACIAS por compartirlo.

  • Enrique Heras

    Muy buena conclusión David!

    Yo en poco más de un mes “renuncio” tambien para salir afuera, no a buscar nada, sino simplemente por visitar lugares.

    Reflexiono a menudo, y a veces llego a esa conclusión tambien: que no hace falta buscar nada fuera, la clave está dentro de nosotros mismo… cuáles son tus metas? Te sientes bien pasando tiempo solo?

    Yo este viaje lo hare junto a mi novia, porque pese a que leo mucho en internet sobre viajar solo, que una vez en la vida hay que hacerlo… pues yo no lo veo :S no me gusta estar solo, pero no descarto por simple curiosidad, probarlo algún dia.

    Disfruta en casa de nuevo David,

    Saludos!

    • David Autor

      Hola brother! me parece muy buen plan. Ahora yo también quiero viajar más acompañado que solo. Viajar con la novia es la “raja” como dicen en Chile, es muy lindo y es un paso que les ayudara a saber que tan buena es la relación o la podra también fortalecer. Ya cuando tu sepas podras hacer un viaje solo y no tendrá que ser largo, a lo mejor puede ser un fin de semana…. bueno y al final no tienes que hacerlo si no te mata, yo lo asemejo mucho con las drogas: unos dicen que toca probarlas algun día pero neeee!

      Mis planes ahora son descanzar recuperarme del gran viaje y tengo nuevos proyectos que compartiré pronto en el blog. Por ahora puedo decir que esta relacionado con los viajes, la salud y la familia 😀

      Gracias por todo y seguimos en contacto. Saludos por Dinamarca!

  • Tshamanny

    Ufff excelente entrada David!

    Te leo desde hace rato y he experimentado la misma situación que describes, pero a la vez creo que todo es una cuestión de equilibrio entre viajar y estar en casa, además de darse cuenta, así como lo dices, que lo que hay que encontrar no es un lugar en el mundo, sino más bien el adaptar la mente para que sea feliz en cualquier lugar y si definitivamente uno no se encuentra a gusto en un sitio, hay que siempre estar consciente de que al tener pies y no raíces podemos siempre movernos a uno nuevo.

    Un abrazo y bienvenido a la tierrita de nuevo jeje.

  • karinaausecha

    Hola David…me encantó tu post. Muy honesto, claro y sin “maquillaje”. Hace falta leer la historia completa, porque creo que se nos está vendiendo la idea de que afuera de nuestro país todo es mejor y que viajar es la panacea. Como todo en la vida, ese tipo de decisiones trae beneficios, pero también costos, que muchos no contemplan. Durante algún tiempo me sentí decepcionada porque mis expectativas chocaron con mi realidad. Solo hasta que me tomé las cosas con más calma y me di la oportunidad de ver lo bueno que tengo en mi nuevo destino, fue que logré ver un futuro fuera de mi país. Pero tengo claro que a Colombia debo volver cada tanto tiempo…a reconectar y sentir de nuevo la que siempre será mi casa materna. Saludos y seguimos en contacto. Un abrazo desde Alemania!

  • vero

    que bueno leer tu articulo David! te cuento que estoy en plan de dejarlo todo y viajar, a fin de año.
    Sabes que a principios de este año alguien me preguntó para qué quería viajar y por qué lo haría… para lo cual solo encontré respuestas muy superficiales… ahí caí que mi intención de fondo era escapar. Esa pregunta fue crucial para empezar a trabajar en mi para que mi viaje no sea de escape sino una apertura total a encontrarme con todos los regalos que le mundo tenga para mi. Voy a lo desconocido por lo cual voy sin expectativas pero con muchas ganas de cumplir este sueño que sé me dará tanto aprendizaje como a vos para seguir creciendo hacia adentro! 🙂
    Gracias por compartir tu experiencia! 🙂

    • David Autor

      Gracias Vero. Desde ya a desearte el mejor de los viajes y toda la mejor energía. Espero los destinos, el tiempo y el tipo de viaje que has escogido te brinden ese conocimiento y bonitas experencias que buscas. Un gran abrazo y seguimos en contacto!

  • lauramr

    Un articulo que estaba buscando hace tiempo.Yo también viaje y regrese a mi país .Pero en mi entorno,dejar Europa y regresar es como un fracaso y no es así,se puede ser exitoso en cualquier parte.

    • David Autor

      Gracias Laura! Ese es un tema que creo que también le debe pasar a muchos: que no se quieren devolver porque creen o tienen la presión de la familia y amigos de que volver no es la mejor idea, o como tu dices que es un “retroceso”. Por ahí me pasaron una frase que dice: “el propósito fundamental de todo viaje es el regreso. La grandes distancias me enseñaron a ver mejor la esquina de mi casa. También, aprendí el valor de la ausencia” – Alejandro Dolina. Saludos!