Viajar después de los 30: música y voluntariado

viajar despues de los 30

Brian es un gran músico estadunidense de padre mexicano que conocí en Vietnam en mi actual voluntariado enseñando inglés.

Su primer viaje afuera de los Estados Unidos ocurrió el año pasado a sus  33 años de edad. Después de dedicar los últimos 17 años de su vida a hacer música, llegó un momento en que se quemó y se dio cuenta que existían otras prioridades en su vida.

En febrero del 2016 Brian viajó a Centroamérica (Nicaragua, Guatemala y Beliz) por tres semanas para tomar un descanso y allí conoció dos viajeras sudafricanas que llevaban viajando 6 meses por la región. Ellas trabajaban como voluntarias en el hostal donde él se alojaba y así fue que asombrado se enteró de Work Away, la plataforma que ellas usaban para viajar.

“Me di cuenta que quería viajar por largo tiempo. Luego de eso arregle mi plan: regresar a Nashville, trabajar tres meses para ahorrar un dinero, ir a Houston y vivir con mis padres” me cuenta. Así lo hizo, vendió todo lo que tenía y vivió al mínimo de posesiones materiales.

Después de 10 meses de planeación, de presenciar el nacimiento de su primer sobrino y superar el tinnitus que le llegó, Brian tomó su mochila y voló a Tailandia.  Esta es su historia…

Dejar la universidad para hacer música

 

Viajar después de los 30
Brian en Antigua Guatemala

Brian empezó a toca la guitarra a sus 15 años en la iglesia baptista. “Quería atención de la gente. Había algo dentro de mí que quería probar que podía tocar música mejor que los demás” asegura.

En secundaria ya había hecho parte de algunas bandas y su motivación para tocar música ya era una pasión por el simple hecho de hacerlo.

No obstante, al terminar el colegio Brian empezó a estudiar ingeniería de sistemas motivado por su padre, quien le recalcaba las buenas habilidades matemáticas que tenía; y en parte también porque su mejor amigo del colegio lo estaba haciendo.

Pero eso no duró. Al año de empezar ingeniaría, Brian pasó a estudios generales y luego a matemáticas pero terminó dejando la universidad para probar su talento y dedicarse a hacer música.

“Que sea bueno con los números no significaba que me gustase” aclara. Sin embargo, fue gracias a esas habilidades matemáticas que tuvo facilidad con la guitarra pues “La guitarra era manejar números de las tablaturas y resolver ecuaciones con los dedos” me explica.

Brian recuerda con gracia ese día que llamó llorando a su papá a decirle que abandonaba la universidad. “A mi padre le asustaba la idea de que yo quisiera vivir de la música porque él había sido músico y conocía como era la cosa. Él no siguió la carrera musical porque no creyó en ella”.

Pero el talento de Brian era natural y a los 5 años de empezar su carrera musical, sus padres pudieron darse cuenta que ese era “su llamado” como lo llama él mismo.

En cuanto a su manera de hacer música, Brian siempre se mantuvo a distancia de lo que él llama ‘los juegos de la industria’ porque no quería que esta tuviera ninguna opinión en su carrera. “Entonces tenía que tocar en bares y hacer dinero de esa manera para hacer los records que luego lo vendía”.

Así lo hizo motivado por el reconocimiento que quería por ser él mismo y por ser parte de un grupo que hiciera música que fuera real e importante. “Música que directa o indirectamente discute los temas que afectan a la sociedad” continúa.

¿Quieres balance o ser el mejor?

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Brian y la banda ‘Who is BC’ en Nashville, Tennessee

Desde sus 19 años Brian no tuvo libre ningún fin de semana. Con 4 o 5 shows a la semana, algunas veces resultaba tocando música 13 días seguidos. “Practicaba todo el día hasta antes del show. No hubo un solo día en que dejara la guitarra. Trabajaba tanto que necesitaba que los demás reconocieran ese esfuerzo que hacía” asegura.

“Llego un momento en que no quería más nada de toda esa atención que venía cultivando por años. Me di cuenta que la quería por las malas razones. Quería la atención porque estaba insatisfecho con algo en mi vida” recuerda.

No creer ser lo suficientemente bueno y obsesionarse con lo que se hace al punto de olvidarse de todo lo demás es sin lugar a dudas algunas de las cosas con las que grandes artistas y profesionales tienen que vivir para producir lo que producen.

En esta publicación habló un poco del tema (las metas como ‘problemas’ que escogemos) pero decidí preguntarle a Brian más al respecto y esto fue lo que me contó:

“Puedes ser mejor que el promedio teniendo una vida estable, pero si quieres ser excelente (el mejor), tiene que ser una obsesión porque compites con personas que están obsesionadas. Es la única forma en que te vuelves así de bueno.

“Todo gran artista siempre piensa que puede ser mejor. Nunca muestra su arte como la mejor cosa que jamás haya hecho, siempre piensan que pueden hacerlo mejor.

“¿Es bueno para el mundo que un artista es maniaco depresivo pero escribe la música más bella que salva la vida de las personas? De alguna forma lo es ¿es malo para el artista? De una forma.

“La clave de la vida es cuando das en el clavo de concentración total. Tu mente y tu cuerpo están totalmente inmersos en tu trabajo por cualquier propósito que fuese. Cualquier artista llega el punto en que evalúa ‘¿vale esto un pedazo de mi tiempo?’.

Al final lo que quería era paz y la vida que vivía no era eso. Quiero sentirme relajado, sin prisa, sin obligaciones pero con propósito: compartir mi energía y alegría, explorar, aprender. Mi propósito ahora es dar a los demás, empoderar y motivar” finaliza.

Tinnitus: el sonido del arrepentimiento

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Brian grabando su video musical ‘Fascinating’

Luego de tocar música por mucho tiempo y de no proteger sus oídos adecuadamente, el año pasado Brian contrajo Tinnitus, un fenómeno perceptivo en el que se escucha un permanente zumbido en los oidos.

Eso me puso en la situación más oscura de mi vida.  Escuchar este sonido es como escuchar el sonido de arrepentimiento: el arrepentimiento de no haberme colocado los tapones cuando tocaba y dejarme expuesto a niveles altos de sonidos en diferentes circunstancias”.

Cuando le pasó, Brian tuvo que dejar la música a un lado. Estaba en Sandiego en un show de fin de semana que le iba a pagar alrededor de 3.000 USD. Luego de tocar la tercera canción no pudo continuar. “Volví a casa de mis padres y me quede en la cama por un mes llorando y viendo Netflix” me cuenta.

Ahora Brian hace meditación y algunas prácticas budistas que le ayudan a aceptar el sonido y a relajarse.

Cuando todo cambió: de pensar en mí a trabajar con los demás

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Brian en Beliz con Danman

“Mi relación con la música era egoísta y absorbente. Empecé a hacer todo por mi cuenta y nunca compartí con nadie porque sentí que ninguno era o quería ser igual o mejor de bueno a mí” me cuenta.

Sin embargo, luego de mudarse a Nashville, Brian conoció a Spazz Cardigan, un joven de 19 años que le mostró 20 canciones que él mismo había escrito.  “Me mostró las mejores canciones que había leído en mi vida” me cuenta emocionado.

“Ese día tomé la decisión de por una vez en mi vida de hacer algo de música que no se tratara de mí. Yo sería el lienzo en el cual él pintaría su obra maestra”.

La semana siguiente Brian empezó a trabajar en la producción el record del joven que acababa de conocer. Como ya había producido música para él mismo resulto aún más fácil hacerlo para alguien más.

“Terminamos una canción llamada ‘IDEOLOGUE’ semi-política acerca de los temas recientes. En un día finalicé la mezcla y mastericé. Hicimos tomas del video en una noche que luego edite en dos días, lo cargamos en YouTube y tuvimos gente de Atlantic Records, Colombia Records, New York y diferentes gerentes de disqueras interesados en el record en solo 3 días” continua.

Era lo que Brian siempre trató de hacer pero tenía que darse cuenta que no era él el que debía estar al frente sino atrás empujando. “Toda mi vida quería que alguien de la industria musical dijera ‘hey esto es bueno, podríamos estar interesados’ pero aun cuando traté de empujar mi trabajo y de tener amigos que son gerentes de disqueras, nunca nadie se había interesado”.

Fue una gran lección para él: “Dejar de vivir la vida para mí y empezar a hacer cosas por otra gente. Desde entonces, esa es mi meta, esa es la razón por la que estoy acá enseñando y dando mi energía y tiempo a otros que quieren mejorar” asegura refiriéndose a su labor como voluntario en la institución en la que los dos enseñamos inglés.

“Si gastas toda tu vida dando a los demás, siendo compasivo, haciendo bien y tratando de construir una energía positiva alrededor tuyo nunca tendrás que preocuparte por dinero. Si gastas tu vida en servicio de los demás, habrá alguien que se encargara de ti. Bueno esto es un experimento… te aviso en 20 años si funcionó” termina con risas.

Tailandia: mi primer show internacional

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Flyer del primer Show de Brian en Bangkok

En Noviembre de 2016 Brian voló a Tailandia y a través de Work Away consiguió un voluntariado en Bangkok con una empresa que hace pasta con insectos. Asistió en temas de redes sociales y marketing.

Ya había pasado varios meses sin tocar música así que compró una guitarra y consiguió eventos tocando cada sábado en un bar de Bangkok. “Tenía acomodación con el voluntariado y me daban comida más el dinero que hacia el sábado tocando” me cuenta tratando de mantener la risa, pues le pagaban 70 dólares por concierto, una décima parte de lo que hacía en los Estados Unidos.

Todos los años anteriores Brian pensaba que para tocar en el exterior debía primero conseguir eventos pero era mucho más simple de lo que pensaba.  “Todo lo que tenía que hacer para tocar a nivel internacional era viajar, salir en las noches y hacer un amigo en un bar como siempre lo he hecho” me cuenta.

Durante su viaje a Tailandia visitó Chiang Mai y allí se ofreció a crear un video promocional para un proyecto que busca integrar las tribus indígenas con los turistas. Este fue el resultado:

“Estar solo en Chiang Mai cuando Donald Trump fue elegido presidente fue una noche muy triste hombre. No tenía a nadie que me abrazara (lo dice en tono chistoso). Al día siguiente fui a una clase de restauración de Yoga y salí como de un millón de dólares” me cuenta entre risas.

Lo que sigue para Brian

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Brian y los demás voluntarios en Hai Phong con vestidos tradicionales de fiesta de compromiso vietnamita.

Brian lleva alrededor de 4 meses viajando por el sudeste asiático y al finalizar su voluntariado comprará una motocicleta y viajará hasta Ho Chi Ming City al sur de Vietnam.

Luego, regresará a Estados Unidos por un mes para hacer dinero y practicar música porque consiguió un evento en junio para tocar en África y el Medio Oriente. Esto lo dejará cerca de su próximo destino que es Egipto.

“Conocí a esta chica en Tailandia que me decía que llevaba viajando 4 años y ahora esa es  mi nueva meta” me cuenta refiriéndose a viajar por periodos aún más largos de tiempo.

Para Brian lo importante ahora es vivir en un lugar que este alineado con sus valores, donde la gente y la forma de vida sean algo minimalista, sostenible, positiva y algo budista.

En cuento a la música, aunque no lo hace cada día es lo que todavía ama hacer y ya encontró la forma de combinarlo con su otra pasión que son los viajes.

“Sentarme al frente del ordenador con mi guitarra, mi sintetizador, batería y los programas haciendo música es vida para mí pero ahora disfruto esto (el ahora, el estar acá) más que eso. En el momento que la música me vuelva a llamar y me diga ‘Hey bro, te necesito’ ese día regreso pero hasta entonces seguiré acá” termina.

***

Le agradezco mucho a Brian por compartir su experiencia con nosotros. Por acá en Vietnam nos seguirá haciendo reír con sus chistes y buena onda. Si tú lo quieres contactar puedes enviarle un mensaje a alguno de los siguientes links:

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Feliz resto de semana!

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