La vida es un viaje: 5 principios viajeros para hacer nuestra vida mejor

la vida es un viaje

Llegué hace una semana a Ceraldo, un pueblito de 16 mil habitantes en la Toscana, Italia. He empezado mi primer voluntariado en la que es la vuelta al mundo y aquí, el entorno rural me ha permitido reflexionar en lo parecido que es la vida a los viajes y lo mucho que nos enseñan.

La vida es más parecida a un viaje de lo que pensamos y a continuación les cuento las 5 cosas más importantes que viajar me ha enseñado sobre la vida… principios viajeros para tomar en nuestro día a día y hacer nuestra vida mejor 🙂

1. Tómalo con calma!

No se trata sólo del destino pero también del camino, de lo que en él aprendemos y en lo que en él aportamos.

No dejemos que nuestra vida se vuelva como un paseo turístico de esos en los que la gente va con el afán de ver todas las atracciones un solo día.  Paran solo para fotografiar un momento que en realidad no han vivido.

¡Disfrutemos del ahora!  Esto no significa que nos olvidemos hacia dónde vamos. Se trata de estar presente, absorber el momento y disfrutar de la compañía que tenemos y lo que nos rodea.

Se llama paciencia la que nos ayuda a sacarle el mayor provecho al viaje, pues eventualmente llegaremos a nuestro destino.

De igual forma, en la vida esta virtud nos ayudará a tomar las cosas en la medida en que se presentan y a practicar nuestra flexibilidad para cuando los cambios lleguen… porque así como en los viajes cambian los planes inesperadamente por factores que no podemos controlar, en la vida el cambio es constante y nos afectará de una u otra forma.

¿Estás preparado? Todo cambio tiene algo bueno por ofrecer, tómalo!

2. Depende con quien estés acompañado

la vida es un viajeHace unos años organicé un viaje con varios amigos a un pueblo cercano de la ciudad donde vivía. Acababa de llegar de Londres y quería reencontrarme con diferentes amigos antes de empezar clases en la universidad.

La idea era compartir juntos, después de tanto tiempo… pero no todos estaban en la misma sintonía. Lo que para algunos era un momento de camping, fogata, juegos y baile; para otros era emborracharse y eventualmente perder el conocimiento.

El resultado? Discusiones, peleas y muy mal rato…

Por eso la importancia de tener acompañantes con nuestros mismos intereses. De esta forma disfrutamos del camino, encontramos lo que buscamos y/o llegamos a dónde queremos.

Así como en el viaje uno debe evitar al alcohólico y el despechado, en la vida hay que evitar a los pesimistas, personas que nos llenan de mala energía y retrasan nuestra travesía de vivir.

Los pesimistas son fáciles de identificar porque normalmente cuando les contamos lo que haremos nos bombardean con comentarios tales como “pero que tal si…” “yo escuche que…” “no creo que…” etc. Con cuidado! A veces por estas personas es que nos vemos limitados aun cuando somos capaces de mucho más!

3. No tengas pena de ser tú mismo!

Recuerdas a esos mochileros en la plaza de tu ciudad con chanclas y shorts sonriéndole a todo el mundo aun cuando para ti no era tan caliente? … bueno, pues crees que ellos estaban pensando en las opiniones de los demás?… no!

“Muchos turistas!” pensamos, pero es que hasta el más experimentado viajero a veces puede ser visto como turista. Nuestra búsqueda de conocimiento y aventura hace que nos perdamos en nuestro entorno y parezcamos niños contemplando cosas tan ‘mínimas’ como una montaña o un poster en la calle.

Los locales en cada pueblo nos observan con gracia “mira esos locos haciendo x cosa” murmuran. Pero esto no es ningún motivo para que el viajero deje de contemplar el momento… nos quedamos ahí el tiempo que sea necesario para guardar el recuerdo en nuestra alma y  nuestro corazón.

jugar

De igual forma, el verdadero disfrute de la vida esta cuando somos nosotros mismos, en hacer eso que sentimos ahí adentro y a juntarnos con los que nos identificamos.  Si empiezas a ser más tú, te vas a dar cuenta que no eres el único así y que, al contrario, hay más gente con el mismo sentido de humor, nivel de locura, filosofía y hasta metas en la vida.

4. Mente y Actitud

Sé que lo digo muchas veces y acá va una vez más: predispongámonos mentalmente en cualquier cosa que vayamos a hacer. Levantarse y pensar que es o va a ser un gran día por diferentes razones resulta colocándonos de buen humor y eventualmente haciendo que buenas cosas pasen alrededor.

A pesar de que mis padres fueron siempre muy viajeros, a mis 12-16 años yo era de los que no les gustaba “eso de viajar” porque pensaba que siempre que lo hacía algo malo me tenía que pasar… y ¿adivina que? Accidentes, alergias, infecciones y otro tipo de dolor cada vez que viajaba con mis padres.

Mi mamá me insistía “David deje de pensar que algo malo le va a pasar y disfrute!” ahora más de 10 años después, más de 20 viajes internacionales y uno que otro incidente le doy a mi mamá la razón. Esto no era solo un consejo para los viajes a los que me llevaban mis papás pero para la vida.

Predisponerse mentalmente significa tres cosas:

  • Pensar más en lo que tenemos y en lo que somos buenos, que en lo que nos falta o en lo que no sabemos.
  • Pensar que algo bueno está pasando o va a pasar.
  • Y mantener la calma si algo inesperado ocurre, reírse y aprender de la situación.

Consejo: Llámalo mantra, oración o imaginación, pero cuando se me vienen pensamientos no deseados a la cabeza busco distraerme e interiorizar lo siguiente “libra de mi mente todo pensamiento negativo”, lo cual me ayuda enfocarme en otra cosa.

5. Dejar algo de ti

dejar algo de ti

Una de las razones por las que prefiero los viajes largos a los cortos es porque tenemos más tiempo para interactuar con el entorno, llevarnos mucho de él y sobretodo dejar algo de nosotros.

El dejar algo en forma de amistad, conocimiento o buena energía hace que el viaje se vuelva más memorable. De la misma forma, la vida cobra mayor valor cuando tenemos un rol activo dentro de nuestra sociedad y aportamos con lo que tenemos.

Haber cumplido todos los principios anteriores va a facilitar el dejar algo de nosotros en nuestro entorno simplemente porque para aportar debemos:

  • Ser pacientes, pues cualquier cosa que hagamos por mínima que sea contribuye a un mayor objetivo.
  • Estar rodeados con personas que valoran nuestras ideas e iniciativa.
  • Estar orgullosos de quienes somos y ser conscientes de nuestra capacidad.
  • Mirar la situación con optimismo, aprender de los errores y seguir adelante.

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Y tú ¿qué opinas de estos principios?

Como siempre gracias y un gran saludo desde Italia!

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