Cómo descubrir un nuevo mundo en tres pasos

cuestionar nuestras creencias

“Deshacernos de nuestras ideas rígidas, sabiendo que solo son una visión creada por nuestra mente, y abrirnos a integrar las diferentes versiones que tienen quienes nos rodean, es descubrir un mundo diferente. Es la sensación de liviandad que proviene de no ser dueño de nada y no tener nada que perder.” – El Cronista

Pensamos y actuamos influenciados por el entorno que nos rodea: nuestra familia y amigos, la educación, los medios de comunicación y nuestras propias experiencias.

  • “El que es pobre es pobre porque quiere”
  • “(no) soy bueno para esto”
  • “Necesito más (tiempo/preparación) para tomar X decisión”
  • “Necesito (X) para ser feliz”
  • “Somos mejores que ellos”

Son algunas de las frases que todos algún día nos hemos hecho o hemos escuchado. Muchas de nuestras creencias y costumbres han sido heredadas y las otras las adaptamos en el transcurso de nuestra vida pero aun así seguimos desconociendo la razón de porqué lo hacemos.

Damos por sentada la veracidad de estas ideas y las seguimos al pie de la letra sin nunca cuestionarlas. Y puede que sean ciertas… pero a lo mejor también no lo son y estamos equivocados.

1. Aceptar que estamos sesgados

Según el sociólogo Vexen Crabtree todos sufrimos errores de pensamiento sistemático moldeados activamente por nuestras creencias y expectativas. Ejemplos de ello son:

  • Nuestros recuerdos y percepciones.
  • El olvido habitual de los datos contradictorios.
  • El uso de suposiciones para rellenar información desconocida.

El autor explica que estos ocurren de forma natural y subconsciente, incluso cuando estamos tratando de ser objetivos y honestos.

“Muchos de estos errores surgen porque nuestros cerebros son altamente eficientes (en lugar de precisos) y estamos aplicando reglas cognitivas de dedo desarrolladas evolutivamente a las complejidades de la vida.”  – Vexen Crabtree

2. … y que es ‘normal’

Así es, nos equivocamos, hace parte de nuestra naturaleza y  lo mejor (o peor) de todo es que gracias a las creencias fundadas en sesgos es que logramos colaborar en masa flexiblemente y funcionamos de una u otra forma como sociedad [claramente un tema para otro post pero mientras tanto puedes ver este video].

Al nivel personal tampoco son del todo malos porque gracias a ellos es que logramos tomar decisiones rápidas que nos pueden salvar de un atraco en la calle y hasta de la muerte.

Sin embargo, y como lo dice el escritor Sergio Parra, el arraigo a nuestras creencias nos hace prisioneros de nuestras propias equivocaciones por mucho más tiempo y en muchos más puntos de vista. Actuamos sin razonar, juzgamos sin conocer y hasta vivimos realidades distorsionadas.

A nivel macro, la falta de cuestionamiento y la devoción irracional puede llegar al punto de desangrar un país a manos de gobiernos corruptos; a crímenes violentos perpetuados por grupos fundamentalistas; a el consumo desmedido en la población; y hasta a la ansiedad y depresión generalizada por el no cumplimiento de estándares.

Entonces, nuestras limitaciones biológicas que resultan en prejuicios y arraigos culturales son al mismo tiempo una ventaja y una desventaja para nuestra especie.

3. Identificar nuestros propios sesgos y cuestionarlos

Luego de caer en cuenta de lo anterior podemos proceder a identificar nuestros propios sesgos. El neurocientífico Beau Lotto argumenta que la diversidad y los viajes nos ayudan a ello.

Cuando estamos en contacto con personas que piensan y viven diferentes a nosotros, entendemos  que es posible existir bajo otro tipo de creencias y costumbres.

Pero más que viajar, se trata de conocer puntos de vista alternativos y opiniones opuestas, lo cual se logra al entablar una conversación con el vecino, al leer otro tipo de textos y hasta viendo una película, por ejemplo.

De esta forma, podemos empezar a cuestionar nuestras propias creencias, preguntarnos si lo que pensamos es del todo cierto. Podemos también fortalecer el debate respetuoso en nuestro entorno y  permitirnos a nosotros mismos y a los demás cambiar de idea.

Esta parte es claramente la más difícil porque a la mayoría (si no es que a todos) nos incomoda la incertidumbre y nada nos da tanta certidumbre como nuestras creencias.

 “Pero es solo cuando nos deshacemos de las certezas que podemos ver el mundo con nuevos ojos. Esta es la base de la creatividad y el conocimiento. La humildad para aceptar que no sabemos. La curiosidad para hacer preguntas y el coraje para buscar respuestas.” –  Beau Lotto

Tal vez no acabaremos con los prejuicios pero sí ganaremos mayor libertad: mayor control sobre nuestras vidas y opiniones.

Aunque yo también estoy equivocado, entonces mejor no me hagas caso.

cuestionar nuestras creencias

Recursos

Comparto algunos de los textos y videos que me han hecho cuestionarme en diferentes aspectos. Los organizo por temas y también te muestro los links de acceso en caso de que estés abierto a nuevos puntos de vista.

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¿También te cuestionas?

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